Luchamos constantemente contra el miedo. 

La Real Academia Española, lo define  como “angustia por un riesgo o daño real o imaginario”. Creo que la mayoría de las veces que lo sentimos las probabilidades de que suceda lo peor son muy bajas, pero la mente es un instrumento muy poderoso.

Sin embargo, cuando sucede lo peor, cuando se materializa, el miedo a que vuelva a suceder permanece en nosotros. En mi caso, fue cuando murió mi hermana víctima de la violencia machista hace 13 años. Sé que esa tragedia fue el detonante para que mi familia, en mayoría las mujeres (madre, abuela, tías…), temieran por mi seguridad e incluso dejaran de tener sus próximas experiencias por miedo.

Estudiar Periodismo en una ciudad que está a dos horas del lugar donde vive toda mi familia a seis meses de que mi hermana falleciera fue el primer obstáculo por miedo. Nadie quería que me fuera y yo, como en tantas situaciones en el futuro, sencillamente me lancé.

Más adelante surgió la oportunidad de mudarme a México y ahí aumentó el miedo de todos (¡y el mío!) ante la incertidumbre que eso representaba. Nadie quería que empacara mis maletas y me subiera sola a un avión, sin fecha de regreso.

México sin duda es, hasta el momento, una de las experiencias más importantes de mi vida. ¿Qué hubiera sentido si no me hubiera atrevido por miedo? Viví de todo. Crecimiento laboral, turisteo en lugares mágicos, ¡y hasta un romance tuve con un chilango!

Viajar sola

En fin, a lo largo de mi camino, que casi siempre recorro sola, decidí que el miedo no me detendría de disfrutar, viajar y descubrir. También decidí que mantendría en control todo lo que estuviera a mi alcance para así evitar alguna situación de violencia. Investigaba los lugares que iba a visitar con antelación, los barrios más seguros, métodos de transporte, si podía o no tener artículos valiosos a la vista, etcétera.

Además de la seguridad, al viajar también surge el miedo a interactuar, más si como yo, son personas introvertidas. Aunque cuando viajo sola me gusta tener un tiempo para mi, para pensar y conocer, he reservado tours en grupo que te permiten conocer personas que tienen los mismos intereses que tú. ¡Tengo amigas en diferentes países con las que aún hablo gracias a eso!

Creo que la clave de superar los miedos, sea al viajar sola o en cualquier otra situación, es evaluar exactamente a qué se teme y las probabilidades de que es suceda. Luego, minimizar los riesgos reales con todo lo que podemos controlar.  

Actualmente viajo más sola que acompañada y siempre hago el mismo ejercicio. Saber que estoy en control me da una tranquilidad que me permite utilizar mis energías solo en cosas gratificantes.

Cualquier miedo es respetable, por pequeño que le pueda parecer a los demás. Sin embargo, es una responsabilidad personal identificarlos y trabajarlos para disfrutar cada día al máximo.